La profesionalización y el cambio generacional eran uno de los objetivos para contratar a Miquel. Hemos aumentado la producción, las ventas y los resultados. Hemos diversificado el riesgo y la gestión del cobro de clientes ha sido la clave.

Una empresa familiar con una larga tradición en producto pero poco profesionalizada a nivel de gestión. No se había hecho nunca un análisis comercial y de gestión, como tampoco se había planteado un organigrama diferente al que había hasta el momento. Derivado de estas carencias, la organización de la empresa era muy vertical, con un único directivo que hacía muchas funciones y un equipo humano con potencial pero sin adquirir muchas responsabilidades. A nivel de gestión el riesgo de clientes y los cobros eran un tema problemático, teniendo una tasa de riesgo e impagos importante.

La profesionalización y el cambio generacional eran uno de los objetivos para contratar a Miquel. El continuo crecimiento con una estructura y funcionamiento iguales que siempre podían dar problemas. La escasa comunicación dentro de la empresa y la incapacidad para filtrar y evitar algunos clientes, eran creo los problemas a solucionar inicialmente.Estaba solo y hacía cambios que daban pocos resultados. El hecho de trabajar en una empresa familiar sin organigrama y responsabilidades claras provoca discusiones y tensiones que afectaban la relación familiar. Frustración e impotencia son dos adjetivos que definen como me sentía.

El tener a una persona ajena a la empresa y a la familia dentro de la organización ayuda a profesionalizar y despersonalizar la gestión. Una visión de fuera es buena y con una persona cualificada y con experiencia te da seguridad y tranquilidad a la hora de tomar decisiones. El progresivo cambio (muchas veces muy lento) de la gestión y la organización ha ayudado a aumentar la producción, las ventas y los resultados.

La mejora de la cartera de clientes ha sido muy importante para conseguir una mejora de resultados. La diversificación de clientes y la gestión de cobros ha sido clave para reducir el riesgo y asegurar la tesorería a corto y largo plazo.También la gestión de impagados ha sido muy positiva reduciéndose y esperando que en los próximos años los impagados sean anecdóticos.

La entrada de un profesional externo dentro de la gerencia familiar, ayuda a minimizar personalismos. Las discusiones han dado lugar a intercambios de opinión que ayudan a hacer más fluida la gestión diaria y dan mejor resultado. Personalmente soy más permeable a opiniones, he aumentado la capacidad de trabajo en equipo y soy más consciente de las necesidades, puntos fuertes y débiles de la empresa y también los míos.

Con Miquel he aprendido a escuchar activamente, distanciarme emocionalmente de algunas decisiones difíciles. A no personalizar demasiado en el día a día de la gestión (evitando discusiones). A entender, analizar y mejorar algunos datos claves de la empresa.

Miquel, muchas gracias por la confianza que siempre me has transmitido.